sábado, 16 de abril de 2011

Recomendando a alguien especial.

Por fin encuentro el momento para sentarme y compartir algo que, cuando sucede, nos hace que aparezcan mariposas en el estómago.
¿Un enamorado?  Sí un enamorado  de lo que ha sido su trabajo hasta que , afortunado él, se retiró a otros menesteres con esos estupendos 60 años que el  lleva muy bien dismulados bajo su aspecto de dandy británico.
Comenzaré por el principio...viernes último día de trimestre, sales a comer rápidamente y , al volver al centro, te dice José, el conserje de toda la vida...tienes un paquete en tu casillero.
¿Un paquete!!!!
Sin abrirlo siquiera ves un remite A. Calero y tus mariposas empiezan a revolotear...hace años que no sabías de él y un buen día apareció en el primer proyecto de esta escuela 3,14 16 ¡el sabrá como nos encontró!

Igual que apareció para compartir...desapareció  de nuevo...
Ahora se la razón que tan celosamente ha guardado.

El paquete lo abrí con José, mientras lo recordábamos juntos, llenos de cariño hacia él.

 José  dice ¡pero niña que te lo ha dedicado!
Dear Mrs Díriga: igual hasta recuerdas algo de aquellas cortas conversaciones del café portugués....

Las mariposas salieron del estómago para revolotear conmigo.
El libro... al bolso que llevaría al avión un par de horas más tarde.
En el avión, abro ese libro con un incofundible olor  a nuevo y ...en el prólogo...

...Del mismo modo, un especial agradecimiento a  Mercedes (doña Díriga) ....Sus aportaciones teórico-prácticas al concepto de aprender a aprender fueron de especial importancia para empujarme a escribir este libro.

¿Os imagináis que viaje tan especial de avión de vuelta a tu ciudad?
Me vinieron  a la memoria esas charlas de café en las que en lugar de estar hablando de todo lo que va mal hablábamos de los chicos y chicas y compartíamos dudas, interrogantes, metas...un tiempo de recreo sin guardia

Parece que doña Díriga es un personaje que sigue habitando en todo aquel que continúa buscando al niño que todos llevamos dentro.

4 comentarios:

  1. ¡Por supuesto, así es, puedo dar fe de ello!

    Emocionante historia, todos quisiéramos ser esa doña Díriga que habita en tantos sitios...

    ¡Enhorabuena, Mercedes!

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  2. La razón de ser de los personajes es esa precisamente...habitar en lugares, gentes y espacios de cualquier parte de la Aldea Global.
    ¿La persona? ¡eso sería otro cantar!

    Que belleza que Federico Martín recitara, de esa manera que solo él era capaz, ese trabalenguas popular... Doña Díriga, dáriga, dóriga...
    y que ese personaje apareciera, hace ya bastantes años, en las aulas para disfrutar con otros y a menudo gracias a los otros...

    Afortunada doña Díriga que lleva años saliendo y entrando de mil y una aventuras y de mil y una gargantas ¡quien fuera ella!

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  3. ¡Enhorabuena, Doña Díriga!
    No me extrañan estas cosas viviendo contigo las experiencias que nos compartes.
    Debes sentirte muy orgullosa y razones tienes cientos para ello.
    ¡Enhorabuena, Mercedes!

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  4. En los tiempos que corren, lo que siente la persona es un poco de paz consigo misma ¿y el personaje? ¡¡¡¡¡ilusión!!!!!!!
    Todos podemos ponernos su traje y hacer sus mil locuras que al parecer son contagiosas.

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