lunes, 18 de abril de 2011

Montxo Armendariz una gran persona

Doña Díriga trae hoy una emoción 2.0.
Un encuentro con alguien a quien solo ha visto en fotos y reportajes pero que, al sentarse junto a él, al conversar, al compartir y proyectar caminos para el cine y la educación ...ha descubierto a una buena persona.
Si su nombre no estuviera en el Pais Semanal o si su voz no la estuviéramos escuchando en la radio o si el Informe Semanal próximo no fuera a tratar sobre él...no habría emoción 2.0.

La conversación ha fluido con sencillez, naturalidad, respeto y generosidad pero no era fácil el tema ni el tratamiento que se le podría dar a un tabú.

Montxo ha sido profesor en Rentería y una de mis perguntas ha sido ¿qué es más difícil ser profesor o ser dicrector de cine? Pero esa pregunta era sencilla.
La pregunta difícil es como trabajar y proyectar sobre una película que abre una caja de Pandora, un cofre de secretos inconfesables...
Montxo quiere hablar pero ante todo respetar. El considera que es contador de historias pero no terapeuta. Los dos hemos considerado que si participamos en un foro debe ser en un espacio respetuoso, sosegado, exento de crispación, de juicios y de prejuicios.

La familia y  los centros educativos han participado y participan de la historia que muestra su última película pero no por ello hay que sembrar la desconfianza, el recelo, el morbo.
Ahora, nos hemos retirado a madurar nuestra conversación y en unos días os invitaremos a un espacio de encuentro, de diálogo , de discrepancia en el respeto, de búsqueda y de esperanza.

2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo, es una gran persona con una sensibilidad especial y una inteligencia emocional fuera de lo común.

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  2. He olvidado contarte una anécdota: un sábado por la noche, a las 2 de la mañana, fui a encenderme un cigarrillo, pero no tenía fuego. Me acerqué a pedirle a un señor que estaba de pie a mi lado. Soy despistada y no me fijé mucho en él, sólo en su mechero. Cuando me alejé y vi que la gente estaba mirándole, me di cuenta de que era Montxo.

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