miércoles, 23 de marzo de 2011

Como empecé a leer

Si trato de pensar cómo y cuándo comencé a leer, a sumergirme en la magia de las palabras, a dejarme llevar por el embrujo de historias y personajes que entraban en mi vida; inevitablemente mi memoria se sitúa en los primeros años de la infancia, cuando contaba con cinco o seis años de edad.
En aquella época (os estoy hablando de hace unos cuantos años) era muy frecuente pasar en cama casi los primeros cursos del colegio: que si las paperas, que si las anginas, que si el sarampión... Todas estas enfermedades que nos contagiábamos unos a otros en la escuela, llevaban aparejada una larga convalecencia arropados entre las sábanas.
Y aquí entraban en juego los libros, los tebeos, las novelas de la radio... Palabras, mundos extraños que te ayudaban a pasar las horas y a hacer más llevaderos los largos días de la recuperación. Palabras e historias que descubrían mundos nuevos, países desconocidos, costumbres exóticas... y que desde entonces forman parte de mi vida.
Los libros se introdujeron en mi rutina, en mis actividades, en mi ocio, en mi trabajo y desde entonces me acompañan como uno de los amigos más fieles.

Marimar de Blogge@ndo

2 comentarios:

  1. Marimar, ¡cómo me has recordado mi infancia y parte de mi adolescencia leyendo entre sábanas! Es verdad que antes todo se curaba "con cama" y eso daba pie a muchas, pero muchas lecturas.
    Me ha encantado tu autorretrato lector.
    Un abrazo.

    Ya sabes que quedará fijo en la pestaña de autorretratos.

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  2. Es una suerte contar contigo, Marimar. Este autorretrato lector ayudará a que muchos de nuestros lectores se identifiquen con él y a que otros descubran nuevas posibilidades para ocupar esa horas en cama.
    Al leerte ¡he recordado mi sarampión! y yo tambien lo curé leyendo je je je
    Gracias
    Doña Díriga

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