miércoles, 9 de mayo de 2012

El Dia del Libro en Londres y Rosa Navarro con su autorretrato lector

Así ha ido creciendo el Día del Libro en Londres, en quinto de primaria, Carmen, la tutora, y sus alumnos se encuentran con doña Díriga y ...


Rosa Navarro llega con su autorretrato lector

Autorretrato lector: Rodrigo Santamaría



Me llamo Rodrigo Santamaría y estoy en la clase de 5º A del CEIP Padre Manjón de Burgos.
Cuando estaba en la tripita de mi mamá, ella me contaba historias y me ponía música clásica porque le habían dicho que era bueno para el bebé, de eso no soy consciente, ella me lo ha contado después.
Éstos podrían ser mis primeros gustos por la lectura y las aventuras.
El primer libro que tuve fue un libro de plástico, me bañaba con él, tenía dibujos muy infantiles, sólo dibujos. Todas las noches mamá me leía cuentos a la hora de dormir, antes de rezar las oraciones. Los que más me gustaban eran: “El dragón Aquí” llegué a aprenderlo de memoria; los cuentos de siempre, cuentos para irse a dormir, fábulas, aventuras y uno que me gustaba mucho que era “Muchos besos” en el que había muchos dibujos y besos para dar y tomar. Así poco a poco con los libros que me han regalado y los que me han comprado mis padres, tengo mi pequeña biblioteca.
Cuando comencé mi etapa escolar, Esperanza, mi profe, nos contaba cuentos e historias que, a mí, me entusiasmaban.
Begoña, mi segunda profe, me ayudó a aprender a leer mejor, a entender los cuentos e historias, fue una etapa importante que recuerdo muy bien, pues yo ya manejaba los libros y leía en casa.
El inicio  del 2º ciclo de Primaria con Luis fue muy duro, nos exigía mucho, pero aprendí a valorar las poesías y el teatro, era una continua estimulación a la lectura, hoy se lo agradezco.
Ahora me encuentro en una etapa escolar donde la lectura y mi formación educativa es excelente, insuperable… gracias a Julita que nos impulsa a aprender y a superarnos cada día más.
Gracias a todos.

¿Os he contado como me emociona la gente como Rosa Navarro ?

Creo que hasta ahora no os he contado la magia que descubrí en el año 2010 a través de correos cruzados ¡quién lo iba a pensar! con Rosa Navarro.

Ella inaugura la pestaña de autorretratos lectores pero ha conseguido crear magia, fantasía, ilusión y estudio, mucho estudio...en estos alumnos ¡desde tercero de primaria!.

Doña Díriga lleva acompañando el camino de estos chicos y chicas en la bilblioteca, desde infantil, y no es su profesora.
Es simplemente un personaje que aparece en la biblioteca, que no pone notas, que no examina pero que se emociona con ellos y junto a ellos.

Este curso, el Plan Audiovisual nos esta haciendo disfrutar en locos proyectos que esperamos que puedan salir a la luz pronto, muy pronto.

Antes, Carmen su tutora y doña Díriga os dejamos esta entrada en la que hemos aprendido como escribirle no un mail sino muchos juntos  a Rosa Navarro para contarle nuestras emociones y para invitarla a que se anime a venir a conocernos en Londres.

Ellos os cuentan parte de sus emociones.



Creo que no os lo he contado todo porque anoche le envié esta entrada y ¡¡¡¡mirad que regalao habia en el correo esta mañana!!!!!
Mercedes, estoy tan emocionada que tengo que ir viendo y leyendo lentamente. Solo te escribo para que sepas que he recibido ese tesoro que está guardado en el Cañada y que para una mujer como yo, a la que solo le gustan esas maravillosas palabras de los niños y el chocolate, es algo que ni podía imaginarme. Lo voy a ir abriendo despacito para admirarme más, para que su brillo no me ciegue. Te seguiré escribiendo. Díselo ya, por favor, a todos esos increíbles lectores míos. Muchos, muchos abrazos emocionados. Mi corazón va volando hacia allá. Rosa.

ROSA NAVARRO DURÁN

martes, 8 de mayo de 2012

Proyecto "Lee para mí". Hoy nos lee...la madre de karen

Hoy publicamos el vídeo de la visita de Mª Luz, madre de Karen, a nuestra clase con ocasión del Proyecto "Lee para mí". Nos trajo su libro preferido: Momo, de Michel Ende y compartió con nosotros el porqué de su afición a la lectura.
¡Gracias por tu tiempo, Mª Luz, y vuelve cuando quieras!

lunes, 7 de mayo de 2012

Otra iniciativa que ilusiona y apoya la cultura para todos ¡gracias!

Este espacio estoy segura que dará muchas satisfacciones a la cultura de calidad accesible a todos y para todos.
Enhorabuena por la iniciativa.

En Cartagena, el Premio Mandarache, una iniciativa a imitar

Me vais a perdonar esta debilidad, pero es que mis paisanos me han emocionado hoy al ver su video.
Es una sensación parecida a la que siento cuando veo a esos adolescentes llenando los cines en matinales o Noches de Cine y Educación. Si vamos por ahí, vamos por buen camino...

Leyendo en la escuela Villar Palasí o autorretrato lector de Estrella López Aguilar

Leyendo en la escuela Villar Palasí


No me acuerdo del momento exacto en que empecé a interesarme por unir las letras,  pero sí recuerdo mi infancia rodeada de libros, de historias y de fantasía. Como nadie en mi familia dedicó tiempo a contarme cuentos, supongo que tuve que darme prisa en aprender.
Me han contado que empecé a leer a los 3 años,  sola, casi a la vez que aprendí a hablar. En la escuela, la profesora de parvulitos me daba libros de lectura de  2º y 3º de EGB mientras mis compañeros se peleaban con los dibujos y las sílabas de la cartilla Paláu.
                                                     
Todo esto, unido al misterioso mundo de la librería del salón de mi casa,  hizo de mí una lectora precoz y algo avanzada.  Recuerdo que las lecturas que me atraían siempre estaban “por encima” de lo adecuado para mi edad (o así me lo indicaban los mayores una y otra vez).
Terminé rápido con los cuentos para niños pequeños, esos llenos de ilustraciones y con pocas letras,  pero de grandes dimensiones.
Con 5, 6 ,7 y 8 años, mientras mis amigos leían “El patito feo”,  pasaron por mis manos casi todas las colecciones de Enid Blyton : “Santa Clara”, “Torres de Malory”, “Los Cinco”, “El Club de los siete secretos”… esas sagas que devoramos la chiquillería de  los 70 y en las que aprendimos que un bocadillo era lo mismo que un “emparedado” o que había un deporte que se llamaba “lacrosse” al que nunca se jugaba en nuestro cole,  pero que en Gran Bretaña era lo más.
Entre mis recuerdos un momento mágico, el día en que me mandaron comprar un libro fino, muy fino.  Este texto,  que hablaba de elefantes metidos en sombreros, me llevó a pasear  por la historia de un aviador que se encontró con un niño solitario en medio de la nada. La magia de este libro radica en ser  mi primera lectura acompañada.  Paseamos por desiertos y planetas de la mano de nuestra maestra que no nos dejó solos ni un solo instante del recorrido. Junto a ella,  buceamos en las líneas aprendiendo a leer más allá de las palabras.
                                                                        
Cuando empecé el BUP los clásicos llamaron a mi puerta y aunque  algunas veces me sentí sola ante aquellas páginas, en  la mayoría de ocasiones tuve la suerte de contar con estupendos profesores con los que acompañamos a Calisto hasta el jardín de Melibea, alcanzamos a llegar a  la ínsula Barataria o acariciamos a un burro pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos.
                                                    
En bachillerato otro golpe de suerte, mi profesora de literatura fue nada más y nada menos que la hija del poeta  Rafael Morales  . Acercarte a la poesía de la mano de alguien que ha jugado a las muñecas en el salón de su casa,  alrededor de Dámaso Alonso o Alberti, es todo un lujo al alcance de unos pocos (en este caso de unas pocas). Llenó nuestras cabezas de estrofas, rimas y anécdotas que nos ayudaron a comprender más y mejor.
Este es, a grandes rasgos, mi historial lector en la escuela de la Ley Villar Palasí en la que las bibliotecas eran transparentes, olían a papel y sonaban a silencio.

CÓDIGOS QR: LA EXPERIENCIA



Ya habíamos realizado una pequeña experiencia sobre el uso de los códigos QR, pero ésta fue nuestra primera experiencia a mayor escala.

Con motivo del día del libro llevamos a cabo esta primera YINKANA LITERARIA DE CÓDIGOS QR DÍA DEL LIBRO desde el Departamento de Lengua del I.E.S. María Pérez Trujillo en el que podían participar todos los alumnos del centro organizados en grupos de 5, así como el profesorado en grupos de 3.

Consistió, en pocas palabras, en la colocación de distintos códigos QR distribuidos aleatoriamente por el centro. Los códigos no estaban escondidos, pero había que localizarlos. El primer día colocamos 11 de los 12 códigos. 

Para nuestra sorpresa, los alumnos participantes se implicaron tanto que acertamos al no haberlos colocado todos desde un primer momento, reservándonos el último de los códigos, las 4 preguntas y la superpregunta para semanas posteriores. 
Entonces se nos ocurrió colocar unas pistas intermedias, para dificultar y producir intriga en la localización de los códigos.

Ejemplos:
Para encontrar el código nº 9, colocamos este código-pista a la vista, que nos indicaba dónde se encontraba el código.
El código Nº 9 se encuentra en… pista
En este código-pista para encontrar el nº 9 se podía leer:
  • La hoja se encuentra donde más hojas hay.
  • Una puerta cerrada a veces es la mejor respuesta que abre otras vías.
  • Lo pequeño está en lo grande.

Para descifrarlo, primero tenían que dirigirse a la biblioteca, después a la puerta de la biblioteca que permanece cerrada y, por último, tenían que localizar el código nº 9 que se encontraba en esa puerta, pegado en otro código de mayor tamaño que había sido utilizado en una experiencia anterior.

Los alumnos de devanaron los sesos para descifrar este doble mensaje. Corrían de un lado para otro, trataban de sonsacar a los profesores, quiénes a su vez no estaban para florituras porque tampoco se aclaraban mucho (en el concurso paralelo para profesores). Unas alumnas de bachillerato comentaban que nunca se habían divertido tanto en un recreo. Otros, al resolverlo, fueron corriendo a comunicarlo y a señalar lo buena que había sido la prueba.

En fin, que había puesto el listón muy alto para echarle imaginación a la siguiente prueba. Para encontrar la pregunta nº 1, se encontraron con un código situado en un lugar muy visible y que los llevaba al lugar en el que estaba la pista para encontrar la pregunta nº 1.

La pista para saber dónde se encuentra la pregunta Nº 1. Está en...
En este código podía leerse

La pista para localizar el código se encuentra en un lugar en el que había muchos libros.

Es decir, que la pista estaba situada por fuera de la antigua biblioteca que ahora era el aula de Tecnología.


En ella encontraban el siguiente código:

En él podía leerse:

Al final de este cuento, El tesoro escondido, encontrarás el principio.

Los alumnos debían interpretar el cuento y deducir el lugar en el que se encontraba oculta la pregunta. 

Resumen del cuento: 
Un anciano que se llamaba Izy soñó que viajaba a Praga y llegaba hasta un puente sobre un río. Soñó que él mismo cavaba un pozo al lado del árbol y que de ese pozo sacaba un tesoro.
Así que, fiel a su intuición, partió hacia Praga.
El puente era custodiado día y noche por un soldado de la guardia imperial.
El viejo le contó que venía viajando desde una ciudad muy lejana, porque había soñado que en Praga debajo de un puente como ése, había un tesoro enterrado.
El guardia empezó a reírse a carcajadas:
—Mira que has viajado mucho por una estupidez –le dijo el guardia—. Hace tres años que yo sueño todas las noches que en la ciudad de Cracovia, debajo de la cocina de la casa de un viejo loco, de nombre Izy, hay un tesoro enterrado. Ja... Ja... mira si yo debiera irme a Cracovia para buscar a este Izy y cavar debajo de su cocina... Ja... Ja... Ja....Izy agradeció humildemente al guardia y regresó a su casa.
Al llegar, cavó un pozo debajo de su propia cocina y sacó el tesoro que siempre había estado allí enterrado...

Los alumnos debían deducir de la lectura del cuento que el código con la pregunta se encontraba pegado bajo la primera pista de la que habían partido.
Nuevamente les desborda la curiosidad hasta que logran descifrarlo y así hasta llegar a la Superpregunta.

Los ganadores se llevaron 5 entradas para asistir al cine cedidas amablemente por los cines Yelmo La Villa y los demás que completaban la ficha entraron en un sorteo para otras cinco entradas. Esto lo hicimos para mantener las expectativas al resto de grupos. En el concurso paralelo para profesores el premio consistió en tres chupetes de fresa.

La experiencia fue muy animada y valió la pena. Posteriormente ayudamos al departamento de inglés a hacer la suya propia. Esta vez la organizaron en distintos cursos, en sus horarios de clase. Los alumnos se mostraron muy animados e interesados, deduciendo y participando en grupo sin causar ningún problema en los pasillos del centro, bajo la atenta mirada de las profesoras que no paraban de disfrutar de la actividad y de ver el interés que mostraban los alumnos.
 
A modo de pequeña conclusión:

Esto de los códigos QR no es nada del otro jueves, aunque con imaginación se le puede sacar mucho partido porque sirve para crear intriga y despertar curiosidad entre  los alumnos, integrando la tecnología móvil, dándole un buen uso en vez de prohibirla y sacándole rendimiento a una herramienta aceptada plenamente por los alumnos y que forma parte, nos guste o no, de sus intereses más actuales. Negar su utilidad es cerrarnos a sacarle partido a una tecnología que está en sus comienzos en su introducción en el aula. O nos subimos a este carro ahora que estamos a tiempo, o nos volveremos a quedar atrás.
CONCURSO YINKANA LITERARIA DE CÓDIGOS QR DEL DÍA DEL LIBRO. La Experiencia

Un autorretrato lector poético: Felipe Zayas

Le pido a Felipe Zayas, maestro de animadores lectores, que nos regale su autorretrato y, amablemente, nos cede este que publicó hace un tiempo.

Abre la puerta a la lectura de poesía , tema no tratado hasta ahora.
Nos adentra en recomendaciones y pinceladas de emoción. Pinta un cuadro con palabras.

Yo creo que gocé antes de la poesía que del relato. Recuerdo que me gustaba mucho oír los cantos de los mozos y mozas del pueblo, los días de fiesta, en los descansos del baile en la plaza, que se hacía al son del acordeón y el tamboril, con un carro como escenario de los músicos. Creo que esos cantos fueron para mi el inicio de la afición a la poesía, a la que contribuyeron, sin duda, las canciones de juego y retahílas que cantábamos y decíamos al atardecer en la calle del Río, mi calle en los veranos castellanos.

Pero mi primer libro de poesía fue una antología -La hora del alba- que usábamos en aquel primero de bachillerato que se cursaba a los diez años. Su autor era el catedrático Rafael Ferreres. Esa antología fue para mí la gran puerta de entrada a la poesía. Leía y releía los poemas (villancicos, romances, poemas modernistas, del grupo del 27…), los recitaba, los aprendía… Mucho más tarde, siempre que me reencuentro con alguno de ellos, revivo la emoción de aquellos días. El libro se perdió, como tantas cosas, y ahora me gustaría encontrar un ejemplar. Quizá de esos días proceda mi afició a elaborar antologías para mis alumnos.


A los 13 ó 14 años, descubrí el Romancero Gitano gracias a un profesor, y quedé deslumbrado. Casi al mismo tiempo, cayó en mis manos un ejemplar de las Poesías Completas de Antonio Machado, en Austral (luego descubrí que no eran tan completas), que leía y releía mientras alimentaba una enfermiza melancolía. 



Otro hito en mi educación poética fue la lectura, a los 15 años, de El rayo que no cesa, por recomendación de mi profesor de Arte en 6º de Bachiller, Alfonso Roig (que hoy da nombre a un importante premio de arte en la Comunidad Valenciana), que leí en una edición de Austral publicada en algún país hispanoamericano y que no sé cómo conseguí. Al mismo tiempo leía mucho teatro clásico (Lope de Vega y Calderón de la Barca).
Ayer descubrí que los libritos de Adonáis que conservo (Claudio Rodríguez, Ángel González, Ángel Crespo…) tienen la fecha de 1963, es decir, los adquirí cuando tenía 17 años. Así que, por lo que parece, había progresado bastante: estaba ya atreviéndome con lo que entonces llamábamos la “poesía moderna”. Evidentemente, desconocíamos todo -excepto García Lorca- de la “poesía nueva” de los años 20 y 30. Para mí, la poesía “moderna” era la que me llegaba en esos libritos de Adonáis… Supongo que, por la misma época, adquirí una antología que reunía una selección de poemas de Gabriel Celaya, Blas de Otero, José Hierro y Eladio Cabañero. El libro se llamaba Cuatro poetas de hoy, y estaba publicado en Taurus. Supongo que me atrajo el título. Desconocía todo de estos autores. Creo que me llamó la atención el “prosaísmo” de Celaya y Cabañero. Y me debieron de impactaron los sonetos “existencialistas” de Otero. Supongo que fue en ese librito en donde leí por primera vez el poema “Requiem” de José Hierro, aunque ahora no estoy seguro.

Creo que esa afición mía por la poesía, que fue temprana y que he mantenido siempre, hace que no me sea demasiado complicado hacérsela llegar a mis alumnos. Digo “hacérsela llegar”, es decir, que les guste oírla recitar e incluso que se atrevan ellos a recitarla. Y creo tener una cierta habilidad para seleccionarla poniéndome en el lugar de los jóvenes.
Sigo pensando que el mejor modo de acercar a los niños y jóvenes a la poesía es con buenas antologías. Los wikis y blogs son estupendos medios para elaborarlas, pensando en unos alumnos concretos. E incluso, hacer que los alumnos colaboren en su elaboración (al menos en alguno de sus aspectos, como la clasificación por temas, por procedimientos retóricos…)

El Ministerio nos entrega el sello "Leer.es"

El viernes recibimos este correo del Ministerio...


Estimada Conchita:
Como responsable del equipo que gestiona el Centro Virtual Leer.es, del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, tengo la satisfacción de comunicaros que tu proyecto Cómics a partir de la película “Arrugas” ha sido distinguido con el sello “Buena práctica Leer.es”
Daremos la noticia en la página “Buenas prácticas” de nuestra web y en un post de El blog de Leer.es que aparecerá el lunes 7 de mayo. 
Te enviamos el sello con el enlace a Buenas Prácticas de leer.es para que puedas incluirlo en tu blog o página web:

Sello de Buena Práctica leer.es
También os haremos llegar un certificado acreditativo del reconocimiento y varias pegatinas para que distribuyáis entre los participantes; por ello necesitamos el nombre y apellido completos de la persona responsable del mismo, así como su DNI y una dirección de correo postal a la que enviar todo. 
Queremos felicitaros por vuestro trabajo. A vosotros y a todas las personas que lo hacen posible cada día. Entre todos estamos construyendo una enorme red de buenas prácticas de lectura. 
Un saludo muy cordial, 

EL EQUIPO DE LEER.ES Centro virtual leer.es MINISTERIO DE EDUCACIÓN

(Podéis ver el trabajo íntegro que ha dado lugar a este premio en la etiqueta Cómics debajo de la cabecera del blog)

Agradezco enormemente a Román López, dibujante y ponente de nuestras II Jornadas del Cómic, el excelente trabajo que realizó en nuestra clase. A mis Blogmaníacos, su entrega al proyecto y su buen hacer al incluir en sus producciones todas las enseñanzas recibidas. ¡Va por ellos! 
Hoy se ha publicado en la web de Leer.es. Pincha en la imagen para ver los premios del mes de mayo.

Autorretrato lector: Gabriel Kopp

Me llamo Gabriel, estoy en la clase de 5º A del CEIP Padre Manjón de Burgos y os voy a contar cómo he ido aprendiendo que la lectura es importante, desde el principio de mi vida hasta ahora.
En infantil teníamos una profesora que nos recomendaba leer mucho. Mis padres también me solían decir a menudo que leyera libros cortos y de letra un poco grande.
El primer año de colegio no estuve demasiado tiempo leyendo, en el segundo año un poquito
 más a menudo, y entonces ya sí que empecé a leer más libros, aunque cortos y de letras mayúsculas, como Caperucita Roja… En ese mismo año, cuando la profesora nos decía que leyéramos algún libro corto juntos, yo lo hacía más o menos bien.
En nuestro último año con esta profesora de infantil, (con la que estuvimos los tres años) ésta nos dijo que siguiéramos leyendo, y nos dijo que si no lo hacíamos íbamos a tener más dificultades para triunfar en la vida, pero yo con los 5 años no entendía por qué tenía que ocurrir eso si no lees…      
En primero de primaria, nuestra profesora claro que nos decía que leyéramos,  pero creo que no tanto como nuestra profesora de infantil, y empezamos a tener que leer un poco en casa, pero casi los mismos libros que en segundo y tercero de infantil, y en ese año, por lo menos yo, no avancé casi nada con mi lectura.
En segundo, volvimos a cambiar de profesor, y con él volvimos a leer continuamente en clase.
Él, al acabar el curso, nos volvió a decir lo mismo que nuestra profesora de infantil: “Seguid leyendo, si no tendréis más dificultades para triunfar en la vida”.
Aunque ya lo entendía mejor, aún no del todo.
En tercero, ya con otro profesor, leíamos además de cuentos, poesías. Entonces empecé a leer más libros en alemán también, porque antes, me gustaba más leer en español.
Con este profesor, el libro que más me gustó fue Sapo y Sepo.
Y así se pasaron tercero y cuarto, leyendo cuentos y poesía. Y él también se despidió de nosotros con la misma frase: “No dejéis de leer, si no, no triunfaréis fácilmente en la vida”.
Y allí por fin conseguí entender el significado de esa frase.
Y ahora estoy en quinto y aunque aún me cuesta tener un libro entre las manos, he hecho grandes pasos en mi vida como lector, entre ellos que por fin he entendido por qué te cuesta más triunfar en la vida sin leer y he pasado de leer Caperucita Roja a Corazón de Tinta.


Proyecto "Lee para mí". Hoy nos lee...el padre de Paula Pérez

También nos vino a leer "por sorpresa" el padre de Paula Pérez y, a mi parecer, con un libro imprescindible: "El diario de Anna Frank". Escuchemos y veamos lo que tiene que decir sobre él.
¡Gracias, José Manuel!

¿Cómo llegué a ser un niño lector?




Me llamo Iván, estoy en la clase de 5º A del CEIP Padre Manjón de Burgos y os voy a contar las etapas que he pasado para ser un niño lector.

Cuando tenía 2 años entré en el Colegio Público Padre Manjón, ahora os preguntaréis que en el cole se entra con 3 años, pero como yo los cumplía en Diciembre pues me cogieron. Como era  normal yo era el más pequeño y en 3º de infantil cuando nos enseñaron a leer tenía muchos problemas porque muchos de los niños se reían de mí porque era (el pequeñajo que le costaba leer) y era el único que no leía bien, pero gracias a mi madre y a mi padre empecé a leer muy bien, tan bien que los niños no me dijeron nada durante el curso. Estaba con una profesora bastante simpática llamada Esperanza.

Cuando llegué a primaria me encontré a una profesora muy maja, que se llamaba Begoña, con esta tutora mejoré notablemente en la lectura, además me encontré a un amigo del alma, que se llamaba Teo.

En 3º de primaria me encontré a un profesor que nunca olvidaré, era Luis Conde, un profesor cuyo carácter era muy estricto. Los primeros días casi necesito un DODOT súper absorbente, pero al final me acostumbré, y sabía que Luis era uno de los mejores profesores del mundo.
Cuando terminé el curso ya sabía leer perfectamente y tenía grandes conocimientos gracias a este profe. Casi siempre leía todas las  noches media hora como mínimo.

Al terminar el curso fui a una clase muy especial, porque me encontré a una tutora muy “tecnológica” además de ser una de las mejores profesoras, por muchas razones: entusiasmo, ganas…
En este curso soy literalmente un niño lector, pero esta historia todavía continúa…

domingo, 6 de mayo de 2012

Autorretrato lector: María Reoyo

María Reoyo, alumna de 5º A del CEIP Padre Manjón de Burgos, nos cuenta su autorretrato lector.



Aotorretrato lector: Ana García

Ana García, alumna de 5º A del CEIP Padre Manjón de Burgos, nos cuenta su autorretrato lector.



Cómo empecé a leer:

Cuando estaba en 1º, mi profesora Rosa me ayudó a aprender a leer. No me acuerdo muy bien si nos leía, pero yo creo que sí. Después en mi casa mi madre  y mi padre me ayudaban mucho a agilizar la lectura y leía mucho con ellos.
Cuando estaba en 2º ya leía mucho más rápido y entonces leía muchos más libros. Mi profesora, Mariví, creo que ya había puesto una biblioteca con bastantes libros para que pudiéramos leer. En casa, por la noche, leía todos los días sola o con mi madre y mi padre. Cuando podía iba a la biblioteca pública a coger libros.
Cuando estaba en 3º, con Luis, teníamos muchos libros en la biblioteca. Leía mejor y además me gustaba mucho más leer. Siempre leía por la noche. De vez en cuando con Luis, bajábamos a la biblioteca del colegio. Además cogía muchos más libros de la biblioteca pública.
Cuando estaba en 4º también con Luis, teníamos los mismos libros que en 3º y como ya me los había leído me traía libros de casa para leer. Ya casi no bajábamos a la biblioteca del colegio y era un poco aburrido cuando se te olvidaba el libro en casa y tenías que leerte siempre los mismos libros que en 3º. Seguía leyendo por la noche y también seguía cogiendo libros de la biblioteca pública.
Ahora en 5º con Julita me encanta leer y leo mucho por la noche. Ya casi no voy a la biblioteca pública porque me han regalado bastantes libros y me les tengo que terminar. Ahora leo más rápido que en otros cursos.

Libros que más me han gustado:

Me gustan mucho todos los libros y no sé cuál me ha gustado más. Yo creo que Corazón de Tinta porque tiene intriga y misterio y además es largo y a mí me gustan los libros largos.


Literatura audiovisual para las mamás, ¡felicidades!




Con este tesoro, que tenía guardado para la ocasión, os quiero desear a todas mis compañeras de la Tribu que hayáis pasado un feliz día de la madre. Disfrutad estos 3 minutos de belleza.

BESOS, Ana

LA LITERATURA TE LLEVA DONDE NO IMAGINAS



Lo que sucede cuando nos dejamos abrazar por las letras de un libro.

KAMASHIBAI EN EL COLE

El pasado viernes tuvimos en el cole una actividad de cuentacuentos con Kamashibai. Fui la encargada de contar un cuento titulado "El gato sol". Es una historia sencilla y atractiva que tiene un argumento que nos hace pensar.
Kamishibai es un teatrito tradicional japonés que se usa para contar historias a los niños. Mediante unas láminas ilustradas el narrador va contando un cuento mostrando los dibujos según va sucediendo la historia.
Kamishibai, en japonés, quiere decir “teatro de papel”. El kamishibai, sin embargo, es mucho más que eso: todo un universo repleto de historias sencillas pero ricas en sentimientos y enseñanzas. 
Es una manifestación cultural peculiar de Japón. Es una técnica especial de lenguaje oral, tan extendido en dicho país, que en este momento se considera como parte de su herencia cultural.
El kamishibai contemporáneo nació en los barrios más concurridos de Tokio a finales de los años 20. Desde entonces ha estado presente en los grandes acontecimientos de la historia de Japón, teniendo gran influencia durante la II Guerra Mundial. Como consecuencia de la depresión de los años 30, miles de desempleados estaban en las esquinas de las calles con su teatrillo portátil, láminas de kamishibai y dulces para vender como un medio de sacar dinero para sobrevivir. Este fue el origen del kamishibai “callejero”. Después de la II Guerra Mundial se estima que cincuenta mil presentadores de kamishibai estaban trabajando en las esquinas de las calles de Japón. A los niños y niñas que escuchaban con atención les hacían un regalito de papel, una figurita de paripoflexia.
Después de la actividad les enseñé a hacer un gatito que ellos hicieron así de bien.
PAPIROFLEXIA on PhotoPeach


Si deseáis conocer más cosas del KAMASHIBAI podéis visitar los siguientes espacios.

sábado, 5 de mayo de 2012

viernes, 4 de mayo de 2012

Proyecto "Lee para mí". Hoy nos lee...nuestro jefe de estudios

Hoy os dejo la visita de nuestro queridísimo jefe de estudios. Vino a leernos un capítulo de Los cinco, esa serie que a tantos nos enganchó de pequeños. ¡Muchísimas gracias, Juan, por esto y por todo lo otro que nombramos al principio del vídeo! ¡Has sido y sigues siendo una parte fundamental de Blogmaníacos!


AUTORRETRATO LECTOR: LECTURAS, PADRES Y AMISTAD

LECTURAS, PADRES Y AMISTAD



Con esta “cartilla”, así la denominábamos por aquel entonces, aprendí a leer. En aquel momento empezó todo. La descubrí, no hace mucho, por casa de mi madre y es uno de mis recuerdos más nítidos de infancia. En ese recuerdo aparezco aproximándome a la mesa de la “seño” aguardando en una fila hasta que me tocara el turno de leer. Ansiosa por hacerlo bien y que ella escribiera la fecha del día siguiente en la correspondiente hoja. Esa cartilla y posteriormente los libros de lectura me acompañaban allá donde fuera, de tal modo que aún hoy, podría reproducir alguna de aquellas lecturas casi de memoria. Recuerdo una, curiosamente dedicada al hundimiento de “El Titanic” que me impactó. Un día mi padre, persona sin casi estudios pero interesada por las palabras, cuanto más extrañas mejor, me regaló un enorme diccionario que conservo titulado, “Mi primer Sopena” y así logró contagiarme esa pasión por la palabra.
Ya en 7º de EGB descubrí a Bécquer y con él, la poesía que supuso para mí todo un hallazgo y unas inmensas ganas de emularlo. Mi despegue lector se originó en el instituto, no tanto por las lecturas obligadas como por aquellas que nos recomendábamos los amigos. La Realidad y el Deseo de Cernuda andaba de mano en mano, Lorca, casi enterito, reafirmado por las magníficas representaciones de sus obras a las que pude asistir por aquel entonces. Fascinada también por los cuentos de Cortázar o Borges. A una amiga le regalaron Un mundo para Julius de Bryce Echenique, que también corrió como la pólvora entre todos nosostros. Todo esto aderezado con mayor o menor éxito por todos los clásicos que tocó leer. Ya en la facultad apareció La Regenta, Cien años de Soledad, Pedro Páramo, también El Libro de buen amor, La Celestina y El Lazarillo, ahora disfrutados de verdad, como tantos otros. Y con todo la certeza y unas inmensas ganas de hacer disfrutar a los alumnos de esta magia.

                   Mª José Chordá Valls